Santo Domingo Savio (Patrón de los Pueri Cantores)

Santo Domingo Savio
Santo Domingo Savio

En febrero de 1849, se traslada a Mondonio. Tiene siete años y una preparación y madurez poco común para su edad. El 8 de abril de 1849, Domingo recibe su Primera Comunión. Arrodillado al pie del altar, con las manos juntas y con la mente y el corazón transportados al cielo, pronunció los propósitos que venía preparando desde hace tiempo: Propósitos que yo, Domingo Savio, hice el año de 1849, a los siete años de edad, el día de mi Primera Comunión:

  1. “Me confesaré muy a menudo y recibiré la Sagrada Comunión siempre que el confesor me lo permita”.
  2. “Quiero santificar los días de fiesta”.
  3. “Mis amigos serán Jesús y María”.
  4. “Antes morir que pecar”.

En 1854, entra a formar parte del oratorio de Don Bosco. Sería un alumno fuera de lo común y expresará sus deseos de convertirse en sacerdote. Seis meses luego de ingresado al Oratorio, tras un sermón de Don Bosco, Domingo se propone ser santo. Desde ese día su rostro se iluminó con una nueva sonrisa. La alegría se metió para siempre en su corazón juvenil. Sentía gran devoción por la Vírgen María, llegando a permanecer más de cinco horas en éxtasis ante su imagen.

En 1857, Domingo enferma y Don Bosco decide enviarlo de regreso a Mondonio. Había perdido el apetito y una tos persistente le molestaba día y noche. El médico le ordenó reposo absoluto y, para curarle lo que creía era una pulmonía le aplicó una serie de sangrías. En realidad, como se supo después, la enfermedad de Domingo era una pleuresía. Sus últimas palabras se las dirigió a su padre: -¡Adiós, papá, adiós! ¡qué cosas tan hermosas veo! Veo los cielos y al Señor y a la Virgen… que me esperan! Fue a las diez de la noche del lunes 9 de marzo de 1857 que en la iglesia, y fuera de ésta, todos repetían: “Ha muerto un santo”.

Fue sepultado el miércoles 11 de marzo. Sus restos permanecieron en la Capilla del cementerio de Mondonio hasta que definitivamente fueron trasladados a Turín, a la Basílica de María Auxiliadora.

El 12 de junio de 1954 fue canonizado por el Papa Pío XII. Su fiesta se celebra el 6 de mayo. Con motivo del 50° aniversario de su canonización, durante el 2005, las reliquias de Santo Domingo Savio hicieron un viaje regional salesiano: Italia, Libia, Siria y España. La urna con las reliquias del santo cuenta con una reproducción del cuerpo de Domingo en la postura en que murió y debajo de la imagen se encuentran sus restos mortales.

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